La Dirección de Responsabilidad Social Universitaria iniciará sus jornadas semestrales 2026 para preservar la ética y la justicia social como parte de la formación integral del personal administrativo.
La Universidad Autónoma de Nuevo León inició de manera formal sus actividades académicas del semestre con especial énfasis en la consolidación de su modelo de responsabilidad social.
Por este motivo, el 10 de febrero se inauguró en formato virtual el Curso de Responsabilidad Social Universitaria para el personal Administrativo y de Apoyo de la UANL.

El evento subrayó que el talento y el esfuerzo de la comunidad universitaria deben estar orientados a generar un bienestar social tangible y una justicia equitativa.
Se destacó la importancia de que cada miembro de la institución asuma un rol activo en la transformación positiva de su entorno cotidiano.
El sello de la UANL fue presentado como un compromiso ineludible con la sostenibilidad ambiental y la ética profesional en todas las disciplinas académicas y administrativas del campus universitario.
Se exhortó a los participantes a ir más allá de la obtención de un certificado y buscar en su lugar una visión renovada de lo que implica pertenecer hoy a la gran familia universitaria.
La verdad, como eje central del lema de la institución, debe servir como motor para eliminar las desigualdades sociales, comentó la Directora de Responsabilidad Social Universitaria, Angélica Osorio Castillo.
“Una universidad es socialmente responsable cuando todos lo somos. La ética se tiene que ver relacionada en tres ámbitos en nuestro trabajo universitario, empezando por la ética en personal como una virtud, la ética técnica como la justicia social”, puntualizó Osorio Castillo ante los asistentes del curso previo a su inauguración.
Más allá de un certificado
Durante la ceremonia se profundizó en la necesidad de que los beneficios generados por la universidad alcancen prioritariamente a los sectores más desprotegidos y vulnerables del estado de Nuevo León.
Se hizo un llamado enérgico para que el modelo de responsabilidad social sea un «órgano vivo» y no simplemente un documento estático guardado en un repositorio o página web institucional. La meta es transformar el estado a través de la formación ética y el compromiso social de cada egresado.
La ética fue analizada bajo tres ámbitos fundamentales: como una virtud personal, como un requisito técnico y como un instrumento de justicia social en el ejercicio profesional diario. Se enfatizó que la formación en principios y valores es la base para una comunidad universitaria responsable.
La sesión virtual contó con la presencia de más de 100 participantes de diversas dependencias, quienes interactuaron a través de plataformas digitales para fortalecer el diálogo constructivo en la institución.
El evento concluyó a las 11:45 horas, dejando un mensaje de optimismo y una invitación abierta a vivir los valores universitarios con orgullo y dedicación constante.

