La obra Pastorela: un pesebre muy mexicano, del autor originario de Irapuato, Erick Fernando Chávez Aguilera, obtuvo el primer lugar de entre los 15 textos que concursaron provenientes de Coahuila, Guanajuato, Nuevo León, San Luis Potosí, Yucatán y la Ciudad de México.
La Universidad Autónoma de Nuevo León, mediante su Secretaría de Extensión y Cultura y la Dirección de Desarrollo Cultural Universitario, anunció la obra ganadora del Certamen Nacional de Pastorela UANL 2026, cuya respuesta reunió obras de provenientes de Coahuila, Guanajuato, Nuevo León, San Luis Potosí, Yucatán y la Ciudad de México.
El certamen busca fomentar las tradiciones populares mexicanas y difundir el patrimonio cultural intangible del país. El jurado, integrado por Vidal Medina, Deyanira Triana y Guillermo Berrones, especialistas teatrales, evaluó el corte, el contenido y los elementos tradicionales de las 15 obras inscritas.
La obra Pastorela: un pesebre muy mexicano, del autor Erick Fernando Chávez Aguilera, obtuvo el primer lugar bajo el seudónimo Tigre Vikingo. Para el dramaturgo galardonado, recibir este destacado reconocimiento nacional representa un profundo orgullo y motivo de gratitud hacia la universidad.

Chávez Aguilera subrayó que este premio va más allá de reconocer la creatividad, ya que se convierte en una valiosa herramienta social. Asimismo, destacó la importancia de estas iniciativas universitarias para preservar las expresiones vivas de la cultura popular mexicana.
Recuerdos de la infancia
La vocación dramatúrgica del autor encuentra su raíz en la infancia, etapa en la que nació su cercanía con el teatro popular. El dramaturgo creció en Irapuato, Guanajuato, presenciando la tradicional pastorela.
Esa vivencia infantil detonó la inspiración e interés de escribir sus propios textos. De este modo, la memoria del teatro presenciado en su niñez se transformó en el referente fundamental para iniciar su camino en la dramaturgia.
“Son certámenes que no solamente dan un premio por la calidad del texto o la creatividad, sino que su existencia abona a la difusión de nuestro patrimonio cultural intangible, de nuestras tradiciones. Se convierten en herramientas de difusión cultural y patrimonial bastante importantes como sociedad.
“Desde niño crecí viendo la tradicional pastorela en Irapuato. Aquí existe una pastorela que tiene 30 años consecutivos presentándose; crecí viéndola y también otras; y de ahí vino la inspiración y el interés de escribir pastorelas”, compartió.
Esta experiencia, explicó, se convirtió en un referente fundamental cuando comenzó su trayectoria en la dramaturgia. “Una vez que empiezo mi camino a la dramaturgia no dudé en escribir un guion y es por eso que tuve la iniciativa”, comentó Chávez Aguilera.
El estímulo del certamen alcanzará la dimensión escénica cuando la obra ganadora sea puesta en montaje universitario. Estudiantes de la Facultad de Artes Escénicas de la UANL serán los encargados de interpretar el texto en su formación profesional. Para el autor, ver a sus personajes cobrar vida mediante las voces y cuerpos de los alumnos constituye la mayor satisfacción. Chávez Aguilera expresó que ver personificados los diálogos concebidos en su mente representa una parte esencial del premio.
“Es bastante valioso que alumnos de la Universidad presenten la obra, porque el premio que como autor se recibe cuando se es acreedor no solamente se reduce a recibir un reconocimiento, sino a poder ver la obra, en este caso la pastorela, representada por estudiantes en una formación profesional como la que les otorga la UANL. Es todo un orgullo. Me llena de mucha ilusión”, afirmó el autor.
A lo largo de sus ediciones, el certamen de la UANL se ha consolidado como un pilar imprescindible para la creación dramatúrgica. En su trayectoria destacan autores reconocidos como Octavio Campa Bonilla, Edeberto Galindo Noriega y Sergio Julián Monreal Vázquez.

El certamen atesora una amplia lista de obras triunfadoras, entre las que sobresalen Un Diablo de Pacotilla y La última y nos vamos. Con este impulso a las nuevas dramaturgias, la institución reafirma su compromiso con la conservación de las tradiciones teatrales del país.
“Textos que estuvieron en mi cabeza, ideando, que ahora estén en sus cuerpos, en sus voces, personajes que estuvieron en mi mente. Es un orgullo y satisfacción que le den vida a esos personajes. Es una parte muy importante”, Erick Chávez, dramaturgo.
Por: Guillermo Jaramillo Fotografía: Cultura y Archivo UANL

