Los prototipos fueron elaborados por alumnos y docentes de diseño industrial y favorecerán el aprendizaje de menores hasta seis años de Aramberri, Anáhuac y Montemorelos.
La creatividad y el diseño de estudiantes de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) se transformaron en mobiliario lúdico destinado a 14 estancias infantiles ubicadas en comunidades rurales de la entidad.

Los prototipos fueron desarrollados por alumnos de décimo semestre de la Licenciatura en Diseño Industrial como parte de su proyecto final, en colaboración con la Comisión para la Primera Infancia del Sistema Estatal de Protección de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) y la Secretaría de Igualdad e Inclusión de Nuevo León.
La coordinadora de proyección de diseño de la licenciatura, Sofía Luna Rodríguez, explicó que los estudiantes trabajaron bajo lineamientos específicos para crear piezas que favorecieran el aprendizaje y el desarrollo infantil a través del juego, con impacto en cerca de 800 niñas y niños.

“
A lo largo de un año, los estudiantes de la unidad de aprendizaje de diseño integral trabajaron estos proyectos; los prototipos son para juego, para estimulación, para trabajo, para áreas de guardado, pero todo bajo lineamientos adecuados para las infancias”.
Sofía Luna RodríguezCoordinadora de proyección de diseño de la Licenciatura en Diseño Industrial
Enriquecen espacios educativos
En total se elaboraron 27 prototipos con la participación de alumnos y docentes. Las propuestas fueron diseñadas para niños de hasta seis años y consideran aspectos como colores, texturas, funcionalidad y seguridad, con el propósito de enriquecer los espacios educativos en municipios como Aramberri, Anáhuac y Montemorelos.

Los proyectos fueron entregados a principios de junio y actualmente se encuentran en una etapa de socialización dentro de las aulas, donde especialistas en educación infantil evalúan su implementación y uso.
“Con esta iniciativa cada niño irá descubriendo lo que es de mayor utilidad, de mayor interés, qué es lo que les entretiene, y todo esto ya está muy estudiado por el área de pedagogía, de psicología, de educación y fue en todo lo que nosotros nos basamos a partir de la investigación que nos proporcionaron y que también creamos”, enfatizó Luna Rodríguez.
La académica destacó que todos los proyectos son replicables y que actualmente se trabaja en el registro de los diseños ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), con el objetivo de proteger su desarrollo y facilitar su futura reproducción.
Con ello se busca que los modelos sirvan como base para procesos de transferencia tecnológica que permitan ampliar el alcance de la iniciativa y llevar estos diseños a un mayor número de espacios dedicados a la atención de la primera infancia.

“
Esperamos que este tipo de experiencias se sigan dando, ya que fue muy gratificante, tanto para los alumnos como para nosotros como maestros, el saber que estamos apoyando a la comunidad, que estamos generando algo que ayuda para que estas nuevas generaciones tengan una mejor formación desde etapas pequeñas y la niñez”.
Sofía Luna Rodríguez
- Te puede interesar: Orégano: el oro verde de Nuevo León
Por: Alexandra Amao Fotografía: Roberto Castañón y FARQ UANL

